Gobierno debe educación de calidad, no nuevas universidades

0
317

El gobierno federal tiene el reto de allegarse más recursos y aplicarlos de manera eficiente para cumplir con las promesas de campaña, como construir 100 universidades, expuso Alejandro Márquez Jiménez, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM.

Sin embargo, el especialista refirió que esa obtención de más recursos federales no debe implicar dejar de apoyar a las universidades ya existentes, de las cuales, destacó, al menos una decena está en crisis económica.

Sugirió que el nuevo sistema de universidades sea una oferta de calidad para la población, de lo contrario, se caerá en el criticable vicio de ofrecer formación de segunda o tercera para los más pobres.

Expuso que más allá de inaugurar un centenar de universidades este sexenio, el verdadero desafío es incrementar la cobertura y hacerlo con calidad.

“No se trata de llegar a más jóvenes simplemente abriendo escuelitas que difícilmente puedan ser llamadas universidades”, afirmó el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de acuerdo con un comunicado.

Sobre la necesidad de proteger a instituciones que desde tiempo atrás trabajan e impulsan el desarrollo del país, el académico indicó: “Entidades como la UNAM, la UAM o el IPN nos hacen competitivos a nivel mundial. Son el parámetro que debería observar toda nueva institución de educación superior. El modelo está ahí y no podemos bajar la calidad sólo por atender a sectores con los que se adquirió un compromiso”.

Al referirse a uno de los compromisos de campaña del Ejecutivo federal, en cuanto a poner en marcha 100 nuevas universidades, el académico indicó que una de las inquietudes suscitadas por el proyecto, es el aspecto presupuestal.

Márquez Jiménez aseguró que la formación superior es más cara que la básica o media, en especial en áreas como ingeniería, arquitectura o medicina.

También es cierto que hay carreras menos costosas, así que determinar los montos destinados al renglón obliga a considerar qué país se desea y qué recursos humanos se requieren para alcanzar ese ideal.

Recordó que del 4 al 13 de diciembre de 1979, representantes de los gobiernos de América Latina y el Caribe se reunieron en el entonces Distrito Federal para suscribir la llamada Declaración de México, donde se comprometían “a dedicar presupuestos gradualmente mayores a la educación hasta destinar (a más tardar en 1999) no menos de siete u ocho por ciento del Producto Interno Bruto a la acción educativa”.

El objetivo era superar el rezago existente y permitir que la educación contribuya plenamente al desarrollo y se convirtiera en su motor principal.

Sin embargo, Márquez Jiménez refirió: “Estamos en el siglo XXI y aunque el acuerdo se firmó hace cuatro décadas, apenas llegamos a 5.3 por ciento del PIB y no hemos sabido elevar la cifra”.

Dijo entonces que el Ejecutivo federal deberá hacer cálculos precisos para determinar de dónde obtener recursos para crear el centenar de universidades sin afectar el funcionamiento y tareas de las ya existentes, añadió.

Con información y foto de El Siglo de Torreón

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here