Fue en 2013 cuando el entonces presidente de México Enrique Peña Nieto promulgó una reforma educativa que dividió las opiniones debido a las materias que eliminó del plan de estudios, pero sobre todo, al ser “laboral disfrazada de educativa”, como definió Andrés Manuel López Obrador, quien ahora buscará abrogar mediante un decreto presidencial dicha reforma.

El presidente de México planteó ayer sábado dicha posibilidad en caso de no alcanzar un acuerdo con los sindicatos de docentes. Así lo expresó durante un mitín en el estado de Campeche, al Sureste del país.

“Nosotros vamos a estar dialogando con todos hasta que haya un acuerdo, pero si se tardan mucho y no hay ningún acuerdo voy a sacar un decreto abrogando, quitando la mal llamada reforma educativa”, aseveró el mandatario ante miles de personas, según informó la agencia Efe.

López Obrador recordó que en el Congreso se está debatiendo una iniciativa que debe sustituir la reforma de Peña Nieto pero “hay grupos en el magisterio que no ven con buenos ojos esta respuesta”, refiriéndose a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que ha bloqueado en tres ocasiones el acceso a la Cámara de Diputados porque considera que AMLO solo quiere”maquillar” la reforma de EPN.

“Les digo a los maestros que voy a cumplir mi palabra, se va a cancelar la mal llamada reforma educativa, no tengan la menor duda”, exclamó López Obrador aclamado por el público presente durante su discurso.

La reforma impulsada por Peña Nieto en 2013 tuvo la oposición de los sindicatos de maestros y del entonces líder de Morena, López Obrador, que la consideraron una reforma laboral encubierta porque -argumentaban- suprimía privilegios sindicales y establecía evaluaciones que los docentes debían pasar para mantener sus plazas.

“Nunca más se les va a perseguir ni a humillar a los maestros. Nada de evaluaciones. Se supone que el que ya da clases ya está capacitado”, aseveró López Obrador, quien dijo que los cursos de capacitación de los maestros será “voluntaria”.

Tras llegar a la Presidencia el 1 de diciembre, López Obrador clausuró el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) que examinaba a los docentes, algo que fue bien visto por la gran mayoría de los maestros.

“Si se trata de crear institutos para evaluar, hay que crear institutos para evaluar al presidente, a los gobernadores, a los senadores y a los presidentes municipales. ¿Por qué nada más a los maestros?”, cuestionó.

Eso sí, el mandatario mexicano advirtió a los sindicatos que “no van a manejar”ni la adjudicación de plazas de maestros ni el sueldo de los docentes, algo de lo que se encargará el Gobierno federal para evitar la “corrupción”.

Con información de Agencia Efe

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