Los congresos en el mundo han recibido nuevos integrantes en sus sesiones, personas que con su sola presencia lograron ser el centro de atención y pusieron a debate las garantías y los derechos de las mujeres: unos bebés.

Legisladoras de Europa y de Estados Unidos llevaron a sus hijos al trabajo, votaron iniciativas de ley y debatieron con otros legisladores, siempre acompañadas de sus pequeños.

Combinar ambos roles ha sido complicado por años, pero recientemente dicho acto dejó ver la intolerancia de muchos, en pleno siglo XXI.

Uno de los casos más polémicos se dio el 19 de marzo pasado cuando la legisladora danesa Mette Abildgaard, de 30 años, denunció en Facebook que la primera mujer en presidir el Parlamento, Pia Kjaersgaard, de 72 años, le dijo que su hija era “no deseada” en el Parlamento al verla amamantándola. La menor debió desalojar la sala.

Mette Abildgaard tuvo que llevar a su hija al trabajo porque no consiguió quién se la cuidara ese día.

La actitud de la presidenta del Congreso desató reacciones de todo tipo. “No puede molestar a nadie mientras no haya gritos y llantos”, escribió Pernille Skipper, integrante del partido de izquierda Alianza Rojiverde.

The New York Times destacó que se trató de un caso alarmante, pues “los daneses están acostumbrados a una gran flexibilidad para equilibrar el trabajo y la familia, ya que cuentan con un año de permiso por maternidad pagado, días pagados de ausencia para los padres cuando sus hijos están enfermos y jardines de niños con subsidios”.

El caso que puso el tema sobre la mesa fue el de la eurodiputada Hanne Dahl, quien en 2009 llevó a su bebé de dos meses al Parlamento Europeo. “Por lo general, está con mi marido, que disfrutó de un permiso de paternidad, porque yo no puedo abandonar mi puesto. Muchas veces está con él en su oficina y yo me acerco cada tres horas para alimentarla”, dijo entonces al periódico español El Mundo.

En 2010, y en modo de protesta, Licia Ronzulli se presentó al Parlamento italiano con su recién nacido en brazos. Así votó la iniciativa de ese día y alzó la voz por las mujeres que deben empatar la vida familiar con la laboral.

En 2015, la española Mónica García fue a trabajar a la Asamblea de Madrid acompañada de su pequeña, quien en ese entonces tenía cuatro meses de edad. Ella no recibió ningún comentario negativo al respecto, al contrario, de acuerdo con el diario El País, muchos de sus congéneres la apoyaron e interactuaron con la pequeña.

Y no se pueden quedar fuera de este recuento la senadora estadunidense Tammy Duckworth y su hija Maile Pearl Bowsley, quien en 2018 se convirtió en la primera bebé en asistir al Senado durante toda la jornada laboral. Ese día su mamá iba a participar de la votación de confirmación de un administrador de la NASA y ella fue testigo del suceso.

La excombatiente de Irak, quien perdió ambas piernas en un ataque en 2004, también es la primera mujer que da a luz ejerciendo el cargo de senadora, subrayó The New York Times.

Pequeños “legisladores” que también levantan su mano para votar…, pero en favor de estar más tiempo con su mamá.

Con información e imagen cortesía Excélsior

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