El maestro jubilado, Roberto Solís Oyervides, quien durante más de 30 años se desempeñó como profesor, se quejó amargamente del servicio de la Clínica del Magisterio, principalmente por la escasez de medicamentos, lo que obliga a los pensionados a adquirir las medicinas por su cuenta en farmacias particulares.

Don Roberto Solís Oyervides, fue maestro durante tres décadas, hoy ésta jubilado y precisa de los servicios médicos que proporciona la Clínica del Magisterio, sin embargo, el profesor pensionado, señala que es urgente que se mejore la calidad de la atención del centro hospitalario médico, que atiende a los maestros.

Dijo que el principal problema es la escasez de medicinas, toda vez que los pacientes que padecen diabetes, hipertensión arterial y algunas enfermedades degenerativas, precisan de medicamentos para sus respectivos tratamientos, sin embargo en la mayoría de las ocasiones, les señalan “que no hay medicinas”.

Comentó que no les queda otra opción a los maestros pensionados y jubilados, que ir a las farmacias particulares y comprar sus medicamentos, toda vez que son imprescindibles para poder conservar su salud, -señaló el entrevistado.

El maestro jubilado, señala que otro de los problemas que enfrentan, los usuarios es que no están surtiendo el medicamento “controlado”, es decir el que requiere receta, ya que –a decir del entrevistado- manifiestan que no tienen permiso de las autoridades, “en lo personal, ese pretexto más bien me parece una mentira”.

Finalmente aclaro que en el caso de la hospitalización, por fortuna no se presentan este tipo de situaciones .

Con información y foto La Prensa de Monclova

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