¿Voto por voto en el SNTE?

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Por: Alberto Aguirre, columnista de El Economista

La suerte del SNTE está en manos de los magistrados del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA). Hace un mes, nueve dirigentes de secciones sindicales —de las 61 que integran el gremio magisterial titular del contrato colectivo con la SEP— solicitaron una prórroga de su periodo, que se extinguía en octubre.

Y justo hace dos semanas el Consejo Nacional del SNTE —organización que agrupa a más de 1 millón 600,000 docentes y administrativos— acudió nuevamente al TFCA para requerir la toma de nota de las autoridades laborales, respecto de la reforma al reglamento de elecciones —consta de siete títulos, cinco capítulos, 84 artículos y cinco de carácter transitorio—, que armoniza las normas sindicales a la legislación vigente.

¿Gatopardismo sindical? Sin modificar el estatuto sindical, el máximo órgano deliberativo del magisterio aprobó el mecanismo que regirá las elecciones internas, incluido el padrón de votantes, el periodo de duración en el cargo de los secretarios seccionales y los medios de impugnación, en caso de controversias.

Los impulsores de esta nueva normativa sostienen que en el artículo 249, sin modificar el mismo estatuto puesto que ya estaba establecido este mecanismo, se espera que en breve se dé a conocer las reglas de participación de todos los agremiados mediante voto universal libre y directo.

La anterior directiva sindical, encabezada por Juan Díaz de la Torre, encargó la limpieza de su imagen al publicista Isaac Chertorivski. La misión —incumplida— era trascender al elbismo. El nuevo secretario general, Alfonso Cepeda Salas, busca legitimar su interinato con la oferta de democratizar al sindicato más numeroso de América Latina.

Para cumplir con el mandato de “volver al origen” —la reforma laboral obliga a las organizaciones gremiales a elegir a sus dirigentes a través del voto universal, libre, directo, secreto, personal e intransferible, de los miembros del sindicato con derecho a votar—, el líder magisterial reclutó a un asesor de lujo: Arturo Alcalde Justiniani, padre de la titular de la STPS.

Un equipo del abogado laboralista asistió al secretario general hace dos semanas, durante la 99 sesión extraordinaria del Consejo Nacional del SNTE, en la que por unanimidad aprobaron el nuevo Reglamento para la Elección de las Directivas Seccionales. El documento fue enviado al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje para que otorgara la toma de nota.

Pero la reforma está pendiente, pues la instancia laboral todavía no valida el nuevo reglamento de elecciones

Maestros por México (MxM), la corriente magisterial que arropó a Gordillo Morales, exigió a la dirigencia sindical que expida reglas claras, pertinentes y conducentes para la renovación de las secciones sindicales y el CEN.

“Somos impulsores de una nueva cultura sindical”, clamaron los dirigentes de esta agrupación, entre quienes se cuentan el exsecretario general del SNTE Tomás Vázquez Vigil y la exsecretaria de Finanzas Sanjuana Cerda.

Su pliego petitorio no admite matices: antes de la renovación de las directivas seccionales, el nuevo Comité Ejecutivo Nacional debe ser electo por voto universal, directo y secreto de las bases magisteriales. La convocatoria a la elección, pugnaron, debe ser acordada por todas las fuerzas internas. Y tiene que haber “piso parejo” para todas las planillas.

Requisitos indispensables deben ser el levantamiento de un Padrón Nacional de Maestros y la instalación de un Comité Nacional de Elecciones, cuyos integrantes necesariamente deberán ser designados por el Consejo General del INE.

La moción presentada por MxM —organización abiertamente identificada con Elba Esther Gordillo—levantó el respaldo de las bases magisteriales en Michoacán, Guanajuato, San Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León, Coahuila… y contando.

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