El reglamento para la realización de las elecciones seccionales en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) avalado por los incondicionales de Alfonso Cepeda Salas fue la gota que derramó el vaso de agua para el magisterio, sí, los afiliados al sindicato más importante de América Latina lo tienen cercado, la presión es mucha y eso lo hace que cada día se observe más cercana su salida de la secretaría general del sindicato y por ende se realicen elecciones con voto libre, secreto y universal para tener un líder elegido por los trabajadores.

Cepeda Salas se ha encargado de buscar aliados por todos lados, algunos basados en los privilegios económicos que da el sindicato, porque amigos no tiene, y la inconformidad de los trabajadores, maestros, maestras y todo el gremio que conforma el SNTE crece a cada minuto.

Sí, quienes encabezan al SNTE en los últimos siete años han dejado mucho que desear en sus cargos, desde Juan Díaz de la Torre, quien avaló y pugnó por la mal llamada reforma educativa, la cual era punitiva y no ha entregado cuentas claras de los 3 mil 200 millones de pesos que le entregó el gobierno del ex presidente Enrique Peña Nieto para difundirla.

Así también Alfonso Cepeda tiene mucho que explicarle a los trabajadores del SNTE, sobre su comportamiento al entregarse al candidato del PRI a la Presidencia de la República, pero sobre todo debe dar cuenta de todos los recursos de los afiliados al sindicato y de los recursos públicos entregados en el pasado sexenio.

Tanto Juan Díaz como Alfonso Cepeda representan la traición para los trabajadores del SNTE porque avalaron la reforma educativa, la pidieron y promovieron, mientras los maestros fueron perseguidos, perdieron sus empleos, casas y hasta la salud, porque se ensañaron con algunos que se negaron a presentar sus exámenes.

Díaz y Cepeda representan la traición a los trabajadores del SNTE, por lo cual no los quieren, el primero ya se fue y el segundo se aferra al cargo, y se niega a que se realicen elecciones a nivel nacional con voto libre, secreto y universal, el coahuilense se dio el lujo de aprobar un reglamento para las elecciones seccionales pero no para el Nacional, lo que provocó el enojo de los trabajadores, quienes exigen elecciones inmediatas para elegir un dirigente que realmente los represente y los defienda.

Ningún maestro o maestra olvida lo que vivieron en el pasado sexenio, nadie quiere que se repita y por ello no van a permitir que Alfonso Cepeda siga en el cargo, representa la traición, la desvergüenza y la falta democracia en un organismo que lucha por democratizarse, así que el gremio seguirá luchando a cada segundo porque se realicen las elecciones a nivel nacional y luego seccional.

Con información de MXM Nacional y foto especial

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