El camino del SNTE

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Por: Ciro Castillo

Las cosas se están poniendo color de hormiga al interior del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), donde ha comenzado el debate respecto a la posibilidad de conformar un nuevo sindicato magisterial en México.

En Maestros por México, la expresión mayoritaria dentro del sindicato magisterial, hay voces que opinan que es factible integrar una nueva opción sindical porque no está muy claro el papel que están desempeñando algunas instancias como la Secretaría del Trabajo, en la que algunos funcionarios no saben cómo hacer frente a las situaciones que se presentan en algunos sindicatos como el SNTE. ¿Inexperiencia, será?

No han entendido bien las implicaciones de la renovación sindical que plantea el nuevo gobierno y la nueva legislación laboral.

En el SNTE han surgido voces que plantean la conformación de una nueva opción sindical que enarbole tres cosas: servir a los maestros, a la educación y a México. Ese sería, por decirlo de alguna manera, el camino del SNTE.

UN SNTE SIN LIDERAZGO Y LEGITIMIDAD

Un atractivo que plantearía la nueva opción sindical incluye una drástica reducción en las cuotas sindicales, las cuales se han convertido solamente en un instrumento para “engordar” a los líderes que todos los días comen “con manteca”.

“Qué caso tiene seguir engordando solamente los bolsillos de los líderes sindicales actuales, que además no tienen representación alguna”, comienza a ser una idea que ronda al interior del SNTE, donde están cansados de las trapacerías de los que ahora están al frente.

Algunos opinólogos que conocen bien el ambiente sindical también han comenzado a hablar de esta posibilidad que se está barajando, la cual resultaría positiva para el actual gobierno federal y los gobiernos estatales, quienes no encuentran en los líderes actuales del SNTE liderazgos reales con los que se puedan sentar a negociar, como sucedía en el pasado, con La Maestra, quien resolvía las situaciones de un solo tajo. Se apelaba, además, al valor de la palabra.

En tiempos de Elba Esther Gordillo los gobernadores podían tener certeza de que, al negociar alguna situación se cumpliría lo pactado; sin embargo, hoy, saben que un Alfonso Cepeda, desgastado, deslegitimado y sin liderazgo, no manda ni en su casa.

Insistimos, la idea de una nueva opción sindical apenas está rondando, pero conforme algunas instancias como la Secretaría del Trabajo no entiendan bien las implicaciones de su participación, esa carta comienza a ser una posibilidad real al interior de uno de los sindicatos más poderosos del país y de América Latina.

Foto cortesía Grupo Reforma

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