¿Cuántos niños y adolescentes a lo largo y ancho de la República Mexicana no tienen conectividad ni las herramientas para tener sus clases a distancia? ¿Cuántos alumnos no tienen acceso a una computadora, tablet, teléfono o internet? ¿Cómo se evaluará a esos niños? ¿Qué pasará con ellos? ¿Qué solución real dará la SEP a ese grupo de menores?

Mario Salas es un maestro de una población de Jalisco, es un docente comprometido con su labor, tiene sexto grado y está preocupado por el nivel de aprendizaje de sus alumnos: “no todos están preparados para dar el brinco a secundaria, ya que no todos tienen internet o computadora en casa, si estuvieran en otro grado, yo pediría estar con ellos el siguiente ciclo escolar y ponerlos al nivel, pero al ser sexto es preocupante, van a llegar sin los conocimientos necesarios a su nueva escuela, son muchos los niños de otros compañeros maestros que están en la misma situación”, dijo el profesor a Maestros por México.

Las “soluciones” tomadas  por la SEP ante la pandemia del Covit-19 no fueron las ideales, la escasez de conectividad digital y de computadoras dificulta la continuidad pedagógica en todo el país, la situación de la conectividad a Internet es un problema diario. A los alumnos y alumnas se les está haciendo imposible acceder a todo el contenido educativo. Así se sigue aumentando la brecha y se vulnera el derecho a la educación.

La mayoría de los alumnos o sus familiares tienen un celular y la minoría, una computadora. En la mayoría de los casos son compartidos con sus familias. La conexión es en la mayoría por datos no por Wi Fi. Esto es un problema, porque la conexión es más cara o dura mucho menos y por lo tanto los menores no pueden realizar las labores y los padres no están acostumbrados a realizar la labor de un docente, por lo que la pandemia está poniendo a prueba a todos.

 

Con información de Agencias y foto especial

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